APPS celebró su nacimiento oficial

APPS celebró su nacimiento oficial

En un encuentro atípico y acompañado por todo su equipo, el economista lanzó el viernes por la noche su propia fuerza política, Avancemos por el Progreso Social, que en menos de un año logró superar la cantidad de afiliaciones requeridas por la ley para su oficialización. 

Después de trabajar durante 37 semanas en distintos barrios con el sueño de poner a funcionar un nuevo proyecto político, Matías Tombolini presentó su propio partido, Avancemos por el Progreso Social (APPS), acompañado por los integrantes de su equipo, voluntarios y amigos.

Convencido de que las prácticas de la política tradicional se alejan cada vez más de las verdaderas necesidades de la gente, el economista, que fue candidato a diputado nacional en 2017 y hoy preside el Consejo Económico y Social de la Ciudad de Buenos Aires (CESBA), decidió lanzar este flamante espacio junto a un grupo de jóvenes con voluntad de involucrarse, algunos dirigentes con experiencia y referentes sociales que buscan ser una alternativa.

El viernes por la noche, en un ambiente relajado, con buena música y juegos al mejor estilo kermés, APPS cerró el año celebrando su nacimiento.

Fue el propio Tombolini quien abrió la presentación y enseguida bajó del escenario para ir agradeciendo, de a uno, a los miembros del equipo que hicieron posible el lanzamiento. “Decidimos empezar a caminar con todos los que quisieran hacerlo con nosotros. Agradezco a todos que me dejen formar parte de APPS”, expresó.

Una apuesta innovadora e inclusiva

En un primer encuentro en marzo, Tombolini y el equipo se plantearon la posibilidad de armar un nuevo espacio para aportar ideas innovadoras en la Ciudad, buscando sumar voluntades de diferentes extracciones y experiencias, con espíritu emprendedor y que sintieran ganas de mirar para adelante, trabajar y poner el cuerpo.

Así, comenzaron a recorrer los barrios para alcanzar las 4.000 afiliaciones exigidas por la ley para constituir un partido y, finalmente, lograron su objetivo.

Con la premisa de que para avanzar siempre es mejor enseñar a pescar que dar el pescado, la primera iniciativa fue la creación de los Talleres de Oficios. A partir de una convocatoria en las redes de APPS, se ofrecieron diferentes talleres gratuitos en los que se inscribieron 8.500 personas. Los mismos fueron dictados por profesores voluntarios que se sumaron a la iniciativa.

A su vez, desde la Fundación Innovación con Inclusión, que se conformó en paralelo al partido y funciona como un think tank, se comenzó con el armado de los equipos técnicos, al que se sumó un ciclo de charlas sobre actualidad política. Se acercaron 200 voluntarios, en su mayoría jóvenes, para ponerse a trabajar con un objetivo común: cambiar las cosas con propuestas concretas, en lugar de hacer diagnósticos vacíos.

La primera meta, cumplida

“Buscábamos personas que quisieran encontrar soluciones simples para los problemas de cada día. Las encontramos y hoy contamos con ellas: logramos completar 6.072 adhesiones y ya alcanzamos 4.700 afiliados, 700 más de los exigidos por la ley”, celebraron desde APPS.

 

 

Riesgo país 800 puntos

El riesgo país llegó a los 800 puntos y como lo advertí en mi nota anterior sobre el tema: “Riesgo país 670 puntos”, el riesgo país es una variable clave para mirar. Es la sensación que tiene el mercado sobre la capacitad Argentina para pagar su deuda.

Que esté en 800 puntos significa que argentina paga 8% en dólares por encima de lo que paga Estados Unidos (país libre de riesgo ya que puede emitir dólares).

El mercado descuenta que habrá problemas para pagar la deuda en el mediano plazo y como consecuencia cae el precio de los bonos, nadie quiere tener un bono sobre el cual hay dudas si va a pagar.

Algunos consideran que es sólo riesgo CFK, yo creo que hay algo más allá de eso. Independientemente de quién gobierne, hay problemas: pagos de intereses del sector público, dificultad para bajar el gasto, dificultad para bajar la presión tributaria, etc.

Malena Galmarini disertó sobre feminismo en APPS

Malena Galmarini disertó sobre feminismo en APPS

En el marco de las charlas sobre actualidad política organizadas por la Fundación Innovación con Inclusión, la referente de género y concejala del Frente Renovador expuso su visión acerca de la situación de la mujer.

Malena Galmarini estuvo en la sede de APPS y disertó sobre las problemáticas de género en nuestro país. Realizó un profundo análisis sobre el presente y dejó algunas propuestas para el futuro.

El encargado de presentar la charla fue Matías Tombolini, quien destacó reciente la sanción de la ley para prevenir y erradicar la violencia de género en todas las dependencias de la administración pública porteña.

La norma se acaba de aprobar en la Legislatura y fue impulsada por el CESBA, que preside el economista y máximo referente de APPS.

Tombolini hizo hincapié en la brecha de género que hay en materia económica: “Hay un 20% menos de búsqueda de trabajo por parte de las mujeres, porque el 74% de las mujeres tiene tareas de hogar. Hay un punto de partida desigual” expresó. Y añadió que “existe una diferencia del 25% en el sueldo promedio entre varones y mujeres”.

«Los varones deben acompañar»

En su intervención, Malena Galmarini comenzó destacando la presencia de muchos varones en la audiencia: “Creo que los hombres deben participar de las luchas de género”, expresó, y aclaró que tanto en lo social como en lo cultural “está la cancha inclinada” en beneficio de los varones.

Asimismo, explicó que el feminismo no es el antónimo del machismo, sino que significa compartir la igualdad, la equidad. Y que “el problema son las oportunidades, las posibilidades”. “Las mujeres trabajamos cuatro horas más que los hombres, en promedio”, afirmó.

“Cuando se llega al femicidio, en promedio pasaron 20 años de violencia”, señaló la concejala.

El dato se desprende de todos los programas que ha emprendido Galmarini en el municipio de Tigre: programas de empoderamiento, de autonomía económica, creación de una fiscalía de género especializada, policía de la mujer, etcétera.

Al respecto, Galmarini destacó los programas realizados con varones violentos y señaló que, dada la introyección cultural del machismo, muchas veces “los varones no registran que no les pueden pegar a las mujeres”.

Galmarini propuso educar a las generaciones que vienen. Intervenir desde el Estado y esforzarse por modificar conductas, dado que, para transformar cuestiones de fondo, no alcanza con cambiar la legalidad, sino que hay que transformar los roles y hábitos cotidianos.

“El feminismo no es cosa solo de mujeres. Los varones nos deben acompañar, ser nuestros aliados”, concluyó.

Desempleo: 9%

 

 

La economía está en recesión, hubo confirmación de 2 trimestres negativos y no se descarta un tercero con el mismo signo.

El deterioro fuerte del consumo privado (-6.2 interanual acum 6 meses) se debió en parte al salto inflacionario que deterioró el poder de compra de trabajadores.

Al mismo tiempo, se publicaron las estadísticas del mercado laboral, la desocupación creció respecto al mismo período del año anterior y alcanza el 9%. Más gente salió a buscar empleo debido a la pérdida de ingresos familiares.

Algo menos terrible que en otras recesiones, aumentó marginalmente la tasa de empleo…informal, de mala calidad pero al menos no se destruyeron puestos de trabajo.

Soja, suerte y la tablita

Analizo las variables de la economía para el próximo año a partir de distintos factores del mercado y de las proyecciones presupuestarias nacionales.

Cuando empecé a pensar cómo escribir esta columna, entendí que lo mejor sería realizar una evaluación general y descriptiva al comienzo para luego ahondar en conceptos más técnicos que fundamenten la primera evaluación.El Presupuesto nacional aprobado para el año entrante está construido con supuestos fuertes que se asientan en datos que se parecen más a un deseo que a la prospectiva realista teniendo como punto de partida un 2018 para el olvido.Efectivamente el ajuste previsto depende de un reparto donde el sector público aporta parte del esfuerzo fiscal y el sector privado otra gran parte. Es decir un poco baja el gasto y otro poco suben algunos impuestos. Sucede que el único número positivo que estiman para 2019 es un espectacular crecimiento del volumen exportado, donde el precio de la soja debe acompañar ese boom exportador que se supone llegará de la mano de una cosecha inolvidable.Nuevamente nos ponemos en manos de los factores que están fuera de nuestro control. Si por alguna razón (de las mismas que sacuden el mundo a diario) el precio de la soja o de los commodities se desploman, la consistencia del presupuesto con déficit cero se evaporaría de inmediato.

Del mismo modo si la llegada de Bolsonaro al poder en Brasil determinase algún cambio brusco en las relaciones comerciales con nuestro principal cliente, el impacto sobre exportaciones nuevamente sería devastador, ya que si el volumen exportado “solo creciera 10%” el número del Gobierno no cerraría, lo cual llevaría a un camino más áspero, al tener que elegir entre un mayor ajuste del gasto, o abandonar la política de agregados monetarios financiando la brecha fiscal con la temida emisión y su consecuente impacto en precios y en tipo de cambio.

De esta manera la trayectoria de la “tablita” que estableció el presidente del BCRA se vería afectada y las expectativas de devaluación se alterarían impactando nuevamente al alza sobre la tasa de interés y contrayendo aún más la inversión.

Desde una mirada un poco más técnica el año 2019 es desafiante ya que todos los países emergentes están sufriendo de los vaivenes del humor de los mercados internacionales. Para Argentina con una cuenta corriente aún deficitaria y escasas reservas internacionales esto es un riesgo latente. Ampliando el análisis ahora imaginemos por un instante que el mundo no nos juega una mala pasada. En ese escenario, la absorción doméstica estará con poco dinamismo, a menos que exista un boom exportador aún más relevante que el descrito en las proyecciones oficiales.

El consumo privado representa dos terceras partes del producto bruto, por lo que su desenvolvimiento es fundamental para la tracción por parte de la demanda agregada. Es algo bastante convencional suponer que el consumo depende de una amplia gama de variables como la perspectiva de ingresos futuros o la tasa de interés. Al ser el sector financiero relativamente pequeño en Argentina, podemos obviar la influencia de estos factores sobre el consumo (no así sobre la inversión) , para concentrarnos en el poder adquisitivo del salario.

PRODUCTIVIDAD

Una perspectiva de largo plazo nos indicaría que en teoría para determinar la evolución del salario real deberíamos concentrarnos en la productividad laboral. Lo cual requiere un proceso de inversión que permita suponer una mejor remuneración a los factores. Dos conceptos que no existen en la Argentina del presente: largo plazo e inversión.

En el corto plazo, lo más realista es tomar directamente los determinantes nominales, es decir, por separado analizar los salarios pactados en negociaciones colectivas y la evolución esperada del índice de precios.

La primera paritaria cerrada para 2019 fue la de trabajadores de la industria aceitera que se fijó en 23%. Esto no sienta un buen precedente para la evolución del salario real en tanto las medidas de tendencia central de las expectativas de inflación relevadas por el BCRA marcaron en su última publicación de noviembre un 27,5% (mediana) y 27,9% (promedio) para 2019.

Vale decir que la reapertura de algunas paritarias sobre el último tramo de este año puede dar cierto oxígeno al 2019, dado que impactarán en forma de cuotas a pagar durante los primeros meses del año que viene como el caso de empleados de Comercio que arregló recientemente un 20% adicional correspondiente al año 2018, que será abonado a lo largo del primer trimestre 2019. Sin embargo, el panorama general no parece muy alentador.

Otro componente importante de la demanda agregada es el gasto público. Dado el sudden stop en la afluencia de capitales por el evento de balance de pagos del 2018, el Gobierno recurrió al financiamiento de FMI y consecuentemente tuvo que acatar un plan que implica una aceleración de la velocidad de ajuste fiscal. En términos concretos, la inversión pública caerá 40% en términos reales (con la esperanza que tiene el Gobierno de que los proyectos de participación público-privada puedan cubrir esta brecha), mientras que los gastos corrientes se reducirán en torno al 10%.

Por otra parte, debemos estar atentos a algunos aspectos respecto de la interrelación entre la estrategia fiscal y la actividad económica. Las consolidaciones fiscales ambiciosas como las que busca el presidente Macri suelen tener efectos recesivos de corto plazo, ya que plantea impulsos negativos tanto sobre la demanda (caída del gasto público) como sobre la oferta (aumento de la presión impositiva). La caída de la actividad podría a su vez perjudicar a la recaudación, con el potencial de complicar parcialmente los objetivos fiscales y generar mayor necesidad de contracción fiscal para cumplir los requerimientos del FMI.

Dado que la demanda interna se insinúa floja para 2019, la esperanza oficialista es que la demanda del resto del mundo (exportaciones) pueda al menos parcialmente compensar todo esto. Como decía al comienzo el Gobierno proyecta en el Presupuesto que las cantidades exportadas crecerán un 20,9%. Este supuesto es muy relevante en la estructura macroeconómica que prevé el Gobierno para 2019. Por un lado, luce bastante optimista y es el único componente de la demanda agregada que estaría creciendo en promedio en el año siguiente respecto de este año, por lo que estaría compensando la merma del resto. Pero aún más relevante en términos fiscales, dado que los derechos de exportación adicionales constituyen el principal componente de cierre de la brecha fiscal.

El recorrido al alza que puede alcanzar el dólar es del 30% sin que el BCRA pueda hacer nada al respecto. Cualquier año electoral eleva la dolarización y esperamos unos 5 puntos del PBI de fuga de divisas para el año siguiente. Esto, con un Banco Central que no interviene, puede presionar sobre el tipo de cambio. Ya hemos visto que la inestabilidad cambiaria no es buena para la economía real, se hizo evidente el año 2018, otro año similar y la economía se puede instalar en un sendero de inflación con desempleo, ambos, muy elevados.

Uno de los riesgos con esto último es que provoca más incertidumbre electoral y a través de esa vía la inversión no logra despegar. Por otro lado, el consumo también se torna más precautorio. De ahí que hace falta que el panorama político se despeje lo antes posible, aunque con el elevado grado de incertidumbre lo más probable es que transitemos un año donde en la inversión prime el ‘esperar y ver’ por sobre el efecto positivo de un mejor tipo de cambio real.

La conclusión no es otra que lo dicho en el título, el plan de desarrollo nacional 2019 se resume en tres concepto: soja, suerte y la tablita.

 

Por : Matías Tombolini.

Fuente: https://www.ambito.com

Inflación de noviembre 3.2%

El INDEC publicó el dato de inflación de noviembre. Esta vez se situó en 3.2%, mostrando una desaceleración respecto al mes anterior pero por encima de las expectativas.

El freno en la actividad no parece haber servido como un ancla lo suficientemente efectiva y la política monetaria tiene sus rezagos. Por lo que vamos a tardar en ver sus resultados.

Preocupa el aumento interanual, la economía está funcionando con una inflación de 48.5%, alimentos suben casi 50% nov18 vs nov17. Definitivamente esto va a traer peores números de indicadores socioeconómicos.

De hecho, la UCA sacó su informe de pobreza donde ya se deja ver un aumento de la misma llegando a niveles superiores de los de principio de gestión de cambiemos.

Tres años de Macri en números

A tres años del inicio de la gestión de cambiemos es inevitable no ponerse frente a algunas de las promesas de campaña del actual presidente Mauricio Macri y evaluarlas:

  • Inflación

 

Durante la campaña presidencial, consultado por la problemática de la inflación, Macri se mostraba bastante confiado, restando importancia al tema. Incluso, quizás con razón, llegó a afirmar que “la inflación es el resultado de tu incapacidad para gobernar”.

Luego de tres años de gobierno, la tasa interanual de inflación se ubica en los valores más altos desde 1991. En términos acumulados, la inflación en la era Macri supera el 140%. El proceso inflacionario ha sido liderado por rubros regulados por el propio Gobierno como los servicios de vivienda, gas y agua, transporte y telecomunicaciones. Estos rubros al ser de consumo necesario para los hogares, pulverizan el poder adquisitivo del salario dado que no tienen sustitutos.

Lejoslejos de encontrarle un problema a la inflación y de no mediar ningún shock inesperado, la tasa debería descender en los próximos meses luego de alcanzar estos niveles cercanos al 50%.

  • Crecimiento económico

En el cierre de campaña presidencial Mauricio Macri, en la provincia de córdoba, llamó a los votantes a realizar «un gran cordobazo del crecimiento y del desarrollo«, pidiéndoles su apoyo en los comicios.

Sin embargo, desde diciembre de 2015, la actividad económica acumula una caída del 1,5%. Si lo pensamos en términos per cápita, que es la medida relevante porque refleja la cantidad de recursos disponibles “en promedio” para cada habitante de nuestro país (y también un indicador básico de desarrollo económico), la merma se nos va al 4,5%.

 

Es decir, en tres años nuestra calidad de vida empeoró 4,5% y pareciera que en el año siguiente no se revertirá esta tendencia, sino que la agravará (se estima que el PBI sigue cayendo en 2019 y la población seguirá creciendo). De esta manera, el primer mandato de Macri cerrará con una caída en los estándares de vida.

  • Mercado Laboral

Durante la campaña 2015, el presidente se comprometió a crear “un millón y medio de empleos privados en la Argentina en los próximos cuatro años”

 

En términos de empleo registrado, se observa un aumento de más de 150 mil puestos en este período, pero la mayor parte explicada por el sector público. Sin embargo, el poder adquisitivo del salario se ha derrumbado durante el gobierno de Macri. Entre diciembre 2015 y septiembre de este año acumula una caída de más de 14%.

Por otro lado, sin ser una contradicción, durante el último año además de aumentar el empleo aumentó la tasa de desempleo. Esto quiere decir que aumentó la gente que está buscando trabajo y no lo encuentra.  La recesión hace que más gente empiece a buscar trabajo, saliendo de su inactividad económica.

 

  • Pobreza

Una frase por demás citada durante la campaña 2015 fue “Pobreza 0”. La medición de pobreza, muy cuestionada durante el gobierno anterior, encontró una nueva medición en la gestión Macri. Fue uno de los objetivos principales que planteo el presidente para su gobierno.

Esta nueva medición muestra una lenta caída de los índices de pobreza desde fines de 2016 y durante 2017, producto de las mejoras en las condiciones económicas en ese periodo, pero con un fuerte aumento a partir del 2ª trimestre de este año, esto se corresponde temporalmente con el inicio de los problemas cambiarios que conllevaron una aceleración de los precios y ello al encarecimiento de la canasta básica alimentaria y total.

  • Deuda

La elección del gobierno, por el contrario del anterior, fue financiar el déficit fiscal con emisión de deuda. Si miramos la relación entre la deuda externa de la administración central en relación el PIB vemos casi una triplicación de esta relación con un crecimiento fuerte de los niveles de deuda.

 

La toma de deuda usualmente es parte de decisiones más complejas alrededor de decisiones de crecimiento y desarrollo que den la posibilidad de repago. Lo más preocupante de los nuevos niveles de deuda está alrededor de esa capacidad, la sostenibilidad de la deuda es una gran preocupación para los años 2020,2021 y 2022.

 

  • Déficit fiscal

Este año quedó demostrado que el plan gradualista de Cambiemos fracasó estrepitosamente. “No hay plan B” decía M. Peña. El plan B terminó siendo el de Christine Lagarde y el Board del FMI, que acelera la velocidad de ajuste.

Veamos qué pasó con la dinámica fiscal, ¿efectivamente hubo una reducción del déficit?  Las metas y objetivos que se fijó el Gobierno fueron sobre el resultado primario, no sobre el total teniendo en cuenta el pago de intereses de deuda que creció mucho en el período. Por otro lado, el “esfuerzo” recayó principalmente sobre el ciudadano de a pie de manera directa ya que la mayoría del ajuste se llevó a cabo sobre los subsidios económicos (la gente pagando más caros los servicios y transporte).

De esta manera vemos que el déficit financiero tomó mayor preponderancia a raíz de la decisión de priorizar el endeudamiento para el financiamiento fiscal, y por otro lado dejó la economía en una situación más vulnerable por ser la deuda en moneda extranjera.

 

Cada vez más trabajadores pagarán el impuesto a las ganancias

El gobierno decidió elevar el mínimo no imponible de impuestos a las ganancias en un 28%. Aunque la inflación anual rondará los 48%. Y se espera que para el 2019 los precios sigan aumentando en un 30% Por lo que se ampliará la base de contribuyentes que tributen el impuesto.

Esta modificación implica que los trabajadores que estén en relación de dependencia deberán pagar si ganan alrededor de $38.301 NETOS, es decir, luego de descuentos. Para una familia donde el jefe o jefa de hogar pueda deducir a su cónyuge y dos hijos, a partir de los 50.600 NETOS.

Insistimos que el déficit fiscal se cierra con crecimiento y haciendo más eficiente al sector público, no aumentando impuestos a los trabajadores.