“Los porteños sufren las consecuencias de las políticas nacionales”

“Los porteños sufren las consecuencias de las políticas nacionales”

Así lo afirmó el candidato a jefe de Gobierno de Roberto Lavagna, Matías Tombolini, al hablar de las altas cifras de desempleo que hay en la Ciudad de Buenos Aires. También cuestionó “el desorden de prioridades” de Rodríguez Larreta.

Los números de desempleo en la Ciudad de Buenos Aires son más elevados que los nacionales informados por el Indec. Y es de esperar que la cifra todavía escale más en este tercer trimestre”, expresó el candidato a jefe de Gobierno porteño de Consenso Federal, Matías Tombolini.

“Según las estadísticas oficiales del Gobierno de la Ciudad –señaló el economista– la desocupación en el distrito porteño del segundo trimestre llegó al 10,9 por ciento. Esto es 0,6 puntos porcentuales en términos interanuales. Y la subocupación para ese periodo fue del 11,5 por ciento. Es decir, 2 puntos porcentuales interanuales más.

Asimismo, destacó que “entre el cuarto trimestre de 2015 y el segundo trimestre de 2019, la desocupación en la Ciudad de Buenos Aires creció 4,1 puntos porcentuales”.

“La conclusión de todo esto es que la Ciudad de Buenos Aires no es una isla. Los porteños sufren las consecuencias de las políticas nacionales y el desorden de prioridades del Gobierno local”, expresó Tombolini, que concluyó: “Por suerte, junto a Roberto Lavagna, estamos a tiempo de revertir esta situación”.

“Hay que transformar la educación”

“Hay que transformar la educación”

El candidato a jefe de Gobierno de Roberto Lavagna, Matías Tombolini, propuso incorporar el desarrollo de las “habilidades blandas” y sumar educación vial, financiera y alimentaria a la currícula del nivel medio.

 El candidato a jefe de Gobierno de Consenso Federal, Matías Tombolini, llamó a transformar la educación en la Ciudad de Buenos Aires.

En ese sentido, el hombre de Roberto Lavagna en el distrito porteño marcó distancia de los planteos de Horacio Rodríguez Larreta y del Frente de Todos. “Solamente discuten lo cuantitativo y no lo cualitativo”, expresó.

“Lo que hay que hacer –manifestó el economista– es debatir el modelo educativo, no cuántos pibes reciben una tablet”.

Tombolini propuso incorporar a los programas de las escuelas el desarrollo de las denominadas “habilidades blandas”.

Además, dio tres ejemplos de enseñanzas que hoy no se dictan y que, según afirmó, deberían ser parte de la currícula del nivel medio: educación financiera, educación vial y educación alimentaria.

Respecto de la primera, señaló que le permite a quien la aprende gestionar sus recursos de manera mucho más eficiente, y que su necesidad se basa en que “los chicos y chicas de hoy reciben muchísimos estímulos para consumir, pero nunca para poder elegir mejor”.

También se refirió a la educación vial, fundamental para evitar accidentes que, muchas veces, cuestan vidas.

Finalmente, destacó la importancia de que se incorpore una educación para la alimentación saludable. “Hoy tenemos un mercado que estimula todo el tiempo a los pibes a comer mal. Los estimula para que sean diabéticos y obesos. Y no hay ningún tipo de educación para que se alimenten mejor”, subrayó.

Por otra parte, el candidato, que es profesor de la Universidad de Buenos Aires, cuestionó que en las escuelas se suele estudiar “de memoria y no los procesos históricos”. Y que los alumnos y alumnas que llegan al CBC “muchas veces no pueden comprender un texto”.

“Por eso es tan necesario debatir un nuevo modelo educativo. La única discusión cuantitativa que hay que dar es la de los comedores escolares. Porque si los pibes y las pibas no comen en los primeros años de vida no tienen chances de competir en la economía del futuro”, finalizó.

Resumen económico de la semana (del 10/06 al 14/06)

Más inflación y caída de la productividad

Otra semana con malas noticias económicas. El Indec anunció la inflación de mayo, que no fue muy diferente del Relevamiento de Expectativas del Mercado del BCRA: +3,1% para ese mes, con una acumulada en el año de +19,2% y una interanual de +57,3%.

¿Hace falta recordar que en el Presupuesto 2019, el Gobierno estimó una inflación para todo 2019 del 23%? ¿Hace falta subrayar una vez más la imprevisibilidad y la falta de credibilidad de la política económica actual?

Las preguntas son retóricas, por supuesto, y nacen de la indignación. Más aún cuando se observa la inflación en alimentos y bebidas, que, en términos interanuales, fue de +64,9%, impactando de manera directa en los sectores bajos y medios de la sociedad, que consumen casi todos sus ingresos en comer y beber para subsistir.

Sin embargo, alimentos y bebidas no fue el que lideró el ranking de los rubros que más subieron (creció +2,4% ese mes). La lista de las mayores alzas mensuales la encabezan salud (+5,1%); vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (+4%) y transporte (+3,5%). Todos estos productos y servicios también duelen, y mucho, en el bolsillo de los trabajadores, las pymes, las personas semiocupadas y los desocupados.

Los precios en CABA también afectan a los porteños

La Ciudad de Buenos Aires, a través de su organismo estadístico oficial, arrojó para mayo los siguientes datos sobre inflación:

  •         +3,1% en el mes analizado.
  •         +19,4%, acumulada en 2019.
  •         +54,7% en los últimos 12 meses.
  •         +60% interanual en bienes generales.

Mientras que los productos y servicios que más se encarecieron, con datos mensuales de mayo fueron:

  •         Educación: +5,7%.
  •         Salud: +4,9%.
  •         Vivienda, agua, electricidad y otros combustibles: +4,4%.

La producción continúa a media máquina

Otro dato preocupante del Indec fue publicado el martes último. Refirió que la utilización de la capacidad instalada mostró otra vez caídas interanuales. En abril se alcanzó el 61,8% de utilización, lo que implica una caída de 6 puntos porcentuales (pp) versus abril de 2018.

En este marco, las automotrices nuevamente fueron las que más sintieron la recesión y la caída de la productividad. El nivel de utilización de capacidad instalada de este sector era, en abril, del 37,6%, 18,2 pp menos que 12 meses atrás.

De igual modo, hubo caídas notables en tabaco (-10,6 pp) y caucho y plástico (-10,3 pp). Solamente edición e impresión (+1,2 pp) tuvo dinámica positiva.

Una aproximación al porqué de estos datos

Si bien la explicación de la actual situación económica no puede ser resumida en un texto de blog, se puede afirmar que:

  1. a)  La inflación es el resultado de una política económica oficial que ha fracasado hace ya tiempo en todos sus intentos por ganar reputación a través de credibilidad y certezas; el rumbo, ese rumbo que desde el Gobierno parece ser el único, nos conduce indefectiblemente a este aumento persistente de los precios mes a mes; y la falta de diálogo y de apertura, desde el plano político, por parte de quienes gobiernan, han contribuido a esta inercia inflacionaria de la que no podemos distraernos, puesto que, ya sabemos, el final es abierto y depende de factores tanto externos como internos.
  2. b)   La caída de la utilización de la capacidad instalada en la industria manufacturera (y su consecuente caída de la actividad) es una consecuencia directa del factor inflación, que retrae la demanda, baja el poder adquisitivo del salario real y, a la vez, para controlar un alza de precios todavía mayor, genera un elevado costo de financiamiento para empresas y pymes.

Necesitamos que, desde la política y la clase dirigente, se arribe a consensos básicos para salir de esta crisis que no es tan solo económica, sino social. No han pasado ni 15 días desde que leímos el informe de la UCA donde se señala que, a 2018, casi el 52% de los niños, niñas y adolescentes de la Argentina viven en la pobreza.

La negación de cualquier posibilidad de diálogo, aun en tiempos electorales como los que vivimos, profundiza este deterioro de la vida de millones de argentinos. Mientras estas líneas son escritas más ciudadanos, y entre ellos chicos, caen en la pobreza. No podemos esperar a diciembre. Se juega el futuro del país.

Los alquileres en CABA cada vez más caros y difíciles de pagar

Los alquileres en CABA cada vez más caros y difíciles de pagar

Los alquileres en la Ciudad de Buenos Aires aumentaron 34,5%, entre febrero de 2018 y el mismo mes de 2019, según se desprende de datos de la Dirección General de Estadísticas y Censos del Gobierno de la Ciudad.

Actualmente, el alquiler de un departamento monoambiente tiene un valor promedio de $10.410; un 2 ambientes, $13.953, y un 3 ambientes, $20.362. Claro que al tratarse de un promedio, es común encontrar valores más altos. Además, en estas cifras no están incluidas las expensas.

En el último año, los barrios que sufrieron una mayor variación en la suba de los alquileres en CABA fueron: Colegiales, Palermo, Monserrat, Retiro, Villa del Parque y Villa Urquiza.

Tarifazo, inflación y bajos ingresos: la variable de ajuste de los inquilinos

La Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires informó a través del Programa de Atención a Inquilinos (PAI) que se ha elevado la cantidad de inquilinos que abandonaron inmuebles por razones económicas.

El incremento efectuado por el Gobierno en las tarifas de los servicios públicos (entre febrero 2018 y febrero 2019 el agua aumentó 53,6%; la electricidad, 58,8%, y el gas 84,7% respectivamente) y los altos índices de inflación, aumentan la incertidumbre en los ciudadanos porteños que no cuentan con vivienda propia y que conviven con la dificultad de pagar un alquiler mes a mes, sumado a las expensas correspondientes.

Nadie discute que era necesario corregir las tarifas de los servicios públicos, sin embargo, es evidente que la manera en la que se efectuó este tarifazo solo provocó que a los ciudadanos no les alcance el dinero.

El PAI registró que un inquilino debe poseer un ingreso económico superior a $20.353 para superar la línea de pobreza, si se contempla el valor del alquiler de un monoambiente y el valor de la Canasta Básica Total (CBT) de un hogar unipersonal que corresponde a $9943, un requisito al que llega menos de la mitad de la población con ocupación. Mientras que una familia compuesta por 2 adultos y 2 hijos menores de 10 años necesita para no ser pobre poseer un ingreso superior a $47.220 que cubra el gasto de alquiler de un departamento 3 ambientes y de una CBT de $26.858.

Mientras tanto, la inflación sigue en alza, por lo cual el panorama previsto para los próximos meses es poco alentador.

Las medidas económicas del Gobierno ajustan el bolsillo de la población, que lo único que espera es poder pagar el alquiler, los servicios básicos y llegar a fin de mes.